a fundación de la Pastelería Asturias data de
1946. Recién llegado de Laviana y avalado por la reputación del comercio familiar, Confitería Gersán (aún en funcionamiento), Emilio José Rodríguez Lobato y su esposa Rosa Martínez Martínez instalan en la capital asturiana su particular rincón de artesanía pastelera, y lo hizo en pleno corazón de la ciudad, en la calle Covadonga, aprovechando el traspaso de un local.
Más tarde su hija Manuela y su marido Ataulfo Valdés (que ejercía de pastelero en El Entrego) toman el relevo y consolidan el negocio en Oviedo. Actualmente la Pastelería Asturias es una de las más prestigiosas de toda Asturias.
A parte de su gran especialidad los Bartolos, una exquisita combinación de hojaldre y almendra, Ataulfo crea las nueces glaseadas, el minicarbayón e introduce la pastelería francesa en la ciudad. Como broche final a su carrera crea las Letizias, un exquisito pastel de almendra y yema tostada que ya se vende para toda España.
Actualmente es César Valdés Rodríguez, nieto del fundador, quien lleva las riendas de un negocio en el que trabajan 13 personas.